jueves, 22 de agosto de 2013

CHILE; Tan Paraíso, Tan Infierno.



CHILE
Tan Paraíso, Tan Infierno.
Cuando uno es pequeño no siempre mira las cosas como son en la realidad, pero eso es un simple hecho de nuestra niñez, de nuestras solas ganas de jugar y conocer el mundo que nos quieren mostrar. Crecemos y nos vamos enterando de que el bello mundo que nos enseñaron no es tal, es más bien un mundo lleno de segregaciones, en donde las diferencias y las distancias entre uno y otro son casi tan aplaudidas como el mejor de los conciertos. Ese es Chile, país en donde se cree que todo lo pagado es mejor, y que lo público es una mera cosa que esta porque a alguien se le ocurrió; me colgare de una idea que oí de un joven en la tv: “lo público es mejor, ya que, lo público lo hacemos todo y lo privado solo unos pocos”. La encontré muy asertivo de su parte decirlo de esa manera.  En la misma línea este joven formaban parte de una comunidad de personas, humildes personas, digo humilde no refiriéndome a su poder adquisitivo, si no a la humildad de sus ideales, a lo claro y transparente que era su fin; evitar el cierre de un colegio público, mejor dicho re abrir un colegio que un alcalde, no fue capaza de mantener abierto, por un tema de baja matricula, demostrando a mi parecer, una nula visión de lo que debe ser importante en este país, la educación en los primeros niveles de la sociedad, entendiendo como primeros niveles a los niños, esos que serán los continuadores, de lo que nosotros, sociedad terca y arribista, les estamos dejando. Por otra parte, vi el otro lado de la moneda, un colegio guiado por una persona que entendió que no solo es importante la cifra que pueda arrojar un test, sino que es prioritario darles las herramientas que le ayuden a entender las cosas y no convertirlos en máquinas, que no piensan, que no razonan, sino que se mueven o responden pre programad mente.
                Es extraño como nosotros, chilenos, nunca nos decidimos a defender algo, si no es por alguna recompensa, por lo general monetaria. De alguna forma lo pienso y desde pequeño siempre lo entendí así, así como que debía de estudiar para después poder trabajar y ganar plata. ¿Ganar plata? Mmm; pero hoy siento que la plata no es el fin último de las cosas. Estoy seguro que dirán, el típico discurso que la plata no hace la felicidad pero si ayuda, pero creo que no es tan así, estoy seguro que hay algo más valioso que el dinero.
                En el primer caso, me sorprendió como la comunidad escolar: padres, apoderados, ex – alumnos, toman como propio el “problema” y deciden vivir y morir por un colegio que fue, es y que muchos quieren que siga siendo parte de ellos, buscando apoyo en quienes, si creen que la educación es un tema, un tema importante para la sociedad que muchos queremos dejar para quienes nos sigan. De igual forma lo entendió el director del segundo colegio, que acompañado un poco de la fortuna, de la buena toma de decisión y del agudo sentido por el servicio público,  realizo cambios que hoy lo tienen posicionado como un plantel de excelencia, por sobre los colegios particulares de su localidad.
                Chile, largo y angosto, tan paraíso y tan infierno, poblado de demonios y escaso de ángeles, que despierta los más intensos amores y a su vez los más profundos odios; aun creo que este sentimiento encontrado que nace en mí, pueda desaparecer, porque como existen personas que creen que cerrando un colegio público, censurando las verdades, engañando a quienes ya no son tan ilusos como quienes lo fueron antes que ellos, pueden hacer lo que les plazca y no ser expuestos al juicio público, también existen aquellos que luchan día a día por lo que ellos creen que es justo pelear, pero pelear no con palos ni piedras como unos pocos creen que se debe de hacer, sino que combatir con acciones, con ideas, con garra, con ganas de que las cosas buenas pasen, pero que pasen para todos, por ejemplo que la educación pública sea de CALIDAD más que gratuita y que cada uno de nosotros, chilenos nos sintamos parte de esa tarea y nunca olvidar que el Chile de MAÑANA, el cual queremos que sea mejor que el de HOY, lo hacemos todos.  

lunes, 31 de diciembre de 2012

Feliz Año Nuevo

Cada año al llegar estas fechas, fechas de festividades nos volvemos locos por los regalos de navidad, la cena de año nuevo, así como también, intentamos hacer un recuento de todas las cosas que hicimos o dejamos de hacer, no sé si porque de verdad queremos hacerlo o porque la tv nos bombardea con recuentos de esto o de aquello, lo claro, es que si lo hacemos.
No podía ser menos y dejarlo de hacerlo (jajajajaja)
Bueno, definitivamente este año que nos deja, para mí, fue un año de aquello en que la palabra CAMBIO, tuvo real significado; termine relaciones, llego gente a mi vida, otras se fueron, otras se fueron para siempre, me matricule en la U, etc. Si me pongo a enlistar o a mencionar todo, quizás termine pasado las 00:00 horas de hoy (jajaj).
En realidad, lo aprendido fue demasiado, tuve bajones heavies, pero también hubo momentos de inmensa alegría, logros familiares de los cuales me siento muy orgulloso.
Lo bakan de esta fecha, es que como que se está permitido el volver a empezar, aunque hallas muchas veces empezado cosas durante el año, pero ahora es como que se "ve bien". Es como que si alguien viniera, nos saca las baterías antiguas, ya gastadas sin carga y nos pone unas nuevas, llenas de energías para hacer cosas y a su vez, como que nos resetea y mágicamente nos olvidamos de algunas hechos, de algunas penas, de algunos fracasos, pero bueno, a nadie le gusta recordar el lado negro de las cosas, no somos buenos lidiando con lo feo de la vida (me incluyo).
Pero aun así, con lo bueno, con lo malo, con lo bonito y lo feo de este 2012, siento que el año que se viene será distinto, no solo para mí, sino que para muchos; algunos serán papas, otras serán mamas o mamacitas (jajaja). Ya no somos lo que fuimos y es incierto lo que seremos.
Si pudiera darle un abrazo a cada uno, lo haría con mucho gusto, a todos se les quiere, en mayor o menor medida, pero el cariño siempre está.
Imagínense esto.... imaginen que somos unos lápices, lápices de colores, de muchos colores y que nuestra vida es un libro y que cada vez que conoces a alguien (un lápiz) este escribe en tu libro (vida)...
¿¿Alguna vez han mirado ese libro??
Estoy seguro que no existe mejor libro que el de nuestra propia vida.
Sorry, me arranque un poquito con la idea, pero quiero agradecer a todos esos lápices que hicieron de mi libro, un libro con contenido, uno que es rico leer y que también, aunque algo parece que no se pude borrar, si se puede hacer y con ello hacer de tu libro, uno que sirva de ejemplo a otros miles que ven tu vida como un ejemplo.
Un abrazo gigante a todos y gracias por hacer, de este 2012 una edición genial de mi libro.
Feliz Año Nuevo 2013....



 

martes, 11 de septiembre de 2012

Blanca Sergio Raquel

Todo lo que ha pasado esta semana m ha tocado una fibra que según yo ya estaba lista, pero al parecer no fue tan así, la muerte de Blanca, luego la muerte de Sergio y finalmente la de Raquel, me recordaron la partida de mi viejo. Que duro es todo y tantas son las preguntas que llegan a tu mente y respuesta no siempre hay!
La única forma de vivir es, vivir con el dolor, una mochila que con el tiempo se ira poniendo mas cómoda, ya que el peso siempre será el mismo!

domingo, 26 de agosto de 2012

Sin sacrificio no hay recompensa

Hace rato que vengo pensando y diciendo las cosas que quiero hacer, pero siempre sucede algo que me envía lejos de mis sueños y aspiraciones, hoy me he dado cuenta que ese algo soy yo mismo!
El estar acá, me da tiempo para pensar y darme cuenta que si quiero algo tendré que sacrificar, ya que, sin sacrificio no hay recompensa!
Hoy, es tiempo de hacer las cosas como corresponde!
Mi futuro y el de ti, depende de como haga las cosas ahora!
Muchas cosas dejare de lado, pero con la convicción de que lo que ganare será mas grande y enriquecedor de los que tengo hoy!

sábado, 11 de noviembre de 2006

Asesinato en la Avenida

Paseaba por la calle que pasa por el frente del estadio, como lo hacia de costumbre todos los días. Aparentemente todo era normal, la chica de zapatos rojos, esperando algún cliente para dar comienzo a la jornada laboral; el señor Hurt paseando a su asqueroso perro; los gemelos Torres drogándose, y yo caminando mientras fumaba mi cigarrillo.
Camine hasta la avenida, como si algo me arrastrara hacia ella, sentía que debía estar allí; cuando recién logre volver de ese extraño estado en el cual me encontraba, fui testigo de un acto de tremendo acto de cobardía: El asesinato de una joven y el posterior robo de su vehículo. Todo sucedió muy rápido. El ampón salio de una tienda cercana al lugar en donde se encontraba la chica despidiéndose aparentemente de una amiga. El bandido se abalanzo hacia la joven, en el forcejeo el delincuente logro quitarle su cartera y junto ella su vida, después de la estocada que le propino en el tórax. El asesino se introdujo rápidamente en el automóvil y salio conduciendo velozmente el botín de aquel cobarde ataque.
Quede impresionado por la escena de violencia y dolor que presencie; el grado de impotencia experimentado es indescriptible, los gritos de ayuda y las expresiones de dolor que la chica gesticulo en sus últimos respiros de vida son irreprodusibles.
Me costo varios meses recuperarme del shock que la situación me produjo, tuve que hacer grandes esfuerzos y pedir ayuda para poder superarlo. Tuve que irme de la ciudad, hacía un lugar que no me recordara la muerte de la joven.
En la playa encontré el refugio que necesitaba, la paz, la tranquilidad. Innumerables fueron los diálogos entablados con mi terapeuta, los cuales en su gran mayoría eran acompañados de sabrosas comidas, que me hacían mas agradable aquel tortuoso recordar.
Un buen tiempo transcurrió para poder sobreponerme de aquella vivencia, pero sin saberlo las circunstancias de la vida me estaban preparando una nueva e inesperada sorpresa.
Lo recuerdo como si hubiera ocurrido hoy; el olor de la sal en el aire, el canto de las gaviotas en el cielo, los niños jugando en la orilla de la playa.
Estaba sentado en una banca ubicada en la orilla del paseo de la costa que en aquel lugar había, desde donde podía apreciar una vista impresionante del mar y del muelle que en aquel sitio poseía. Bebía un jugo, ya que el cigarrillo lo había dejado hace bastante tiempo atrás. La tranquilidad de ese cuadro era conmovedora. Por un instante aquella paz fue interrumpida por una música muy elevada, esta provenía de un vehículo que se estaba estacionando en la calle del paseo; me quede observando fijamente el automóvil y vi descender a un sujeto…
… era él, el asesino de la joven de la avenida, aquel que trajo a mi mente ese hecho ya olvidado. Impresionante fue como todas aquellas fotografías perdidas, después de incesantes esfuerzos, volvían a mí junto con todo el odio que el paso de los años fue creando silenciosamente en mí. Un impulso de ira me hizo saltar de mi lugar; corrí hasta el mi auto, el cual no esta estacionado muy lejos de ahí. Entre en el, abrí la guantera y tome el revólver, con el cual haría justicia. Corrí velozmente de vuelta al lugar y simulando pedir ayuda, logre que el asesino descendiera del vehículo y sin advertirle nada, descargue el arma sobre su pecho, causándole la muerte instantánea en ese mismo lugar.
Caí de rodillas al suelo, sin energía alguna para poder escapar de ese lugar, aunque en ningún momento paso aquello por mi mente. Me quede ahí, viendo como mis ropas se empapaban con su sangre, viendo como su pecho había quedado tras mi ataque.
Nunca pensé que haría lo que él alguna vez hizo en esa fría avenida, ni tampoco que la vida me tenía preparada aquella pasada, ni menos que hoy estaría escribiendo mi historia desde esta triste, oscura y helada habitación.